Viaje en devolución

Era imposible recrear una escena cómo esa, rápida y casi invisible a la velocidad del cerebro. Salí a comprar unas sodas y cuando regresé miré a los alrededores y no lo encontré… De repente, inmóvil, casi camuflajeado, ahí estaba él. Sólo pronunció las palabras: Vé a la Ventana. Y se fué casi volando. Al entrar, directo a la Ventana, como había dicho él… No esperé que estuviera ahí, sin embargo, ahí estaba; Mirada fija hacia mí, examinando como cuando entras a un gran evento y empiezan las señoras a criticar tu vestimenta… Pero con un aire de canivalismo. Me sorprendió que estuviera ahí, sin embargo estaba, y sólo pronunció otros pares de palabras: Nos vemos ésta noche. Era increíble que con esa frase no articulara ni un sentimiento, alegría por ejemplo… Yo estaría feliz de Verlo esa noche. Al verlo, era cómo si no me reconociera, cómo si fuera una extraña; Pero me alegro saber que estaba feliz con sus amigos, no le dí mucha importancia. Su ignorancia hacia mí me dolió pero pensé que era debido a que era una relación imposible, y que nadie se debía enterar… Como algo imposible: encontrar a dos personas exactamente iguales… Not inside. Outside.

De nuevo, se presentó en la Ventana la noche siguiente… Me alteró el sonido del celular pero al verlo allí con el suyo en la mano supe que era un Hola. Con esa cara blanca y pálida un avisto de sonrisa. Abrí la puerta y en pijamas, me invitó a dar una vuelta, hablamos hasta el amanecer… Ni idea de cómo mi nana no se dió cuenta de mi escape. Valió la pena, ése mismo día en el atardecer, tenía que irme, en un viaje en devolución. ‘Nunca te dejaré’ le prometí, pero… ¿Todo el mundo miente? …No?